Ninguna postal de Buenos Aires está completa sin los vibrantes colores de Caminito y las callejuelas empedradas del barrio de La Boca. Cuna de la inmigración genovesa, del tango arrabalero y de la pasión desbordante por Boca Juniors, este rincón ribereño es una visita fundamental para comprender la identidad porteña.
El Origen de Caminito y los Conventillos
A finales del siglo XIX, miles de inmigrantes italianos (en su mayoría de Génova / xeneizes) se instalaron cerca de la desembocadura del Riachuelo. Como viviendas populares construyeron los famosos conventillos: casas colectivas de madera y chapa acanalada que pintaban con los sobrantes de pintura de los barcos del puerto.
En la década de 1950, el célebre pintor boquense Benito Quinquela Martín transformó un tramo de vía de tren abandonada en un pasaje cultural y peatonal, bautizándolo "Caminito" en honor al célebre tango de Juan de Dios Filiberto y Gabino Coria Peñaloza.
Qué Hacer en Caminito
- Fotografiar los Conventillos Museo: Fachadas de chapa multicolor donde conviven tiendas de recuerdos, ateliers de artistas locales y esculturas en relieve.
- Espectáculos de Tango Callejero: Parejas de bailarines profesionales bailan sobre los adoquines frente a terrazas gastronómicas donde disfrutar de una empanada o un bife de chorizo.
- Museo Benito Quinquela Martín: Ubicado sobre Av. Pedro de Mendoza 1835, alberga la mayor colección de obras del artista que inmortalizó el trabajo portuario, además de mascarones de proa de antiguos navíos.
- Museo de la Pasión Boquense y Estadio La Bombonera: A solo 400 metros de Caminito sobre la calle Brandsen 805, el templo del fútbol mundial ofrece tours por el museo de trofeos y visitas a las gradas.